
Una vez adaptado el archivo de configuración de Squid a nuestras necesidades, estamos en disposición de ejecutar el programa. Para ello tecleamos:
# /etc/init.d/squid restart |
Si por cualquier razón, una vez arrancado Squid, se modifica el archivo de configuración, no hace falta reiniciar Squid, simplemente le decimos que vuelva a leer el archivo de configuración:
# /etc/init.d/squid reload |
Si a partir de este momento notas que la velocidad de navegación ha incrementado, Squid está haciendo bien su trabajo ;-)